¿Qué es la influenza?

Es una enfermedad respiratoria aguda, altamente contagiosa, causada por un virus. Este virus lleva el mismo nombre de la enfermedad que produce y puede ser de tipo A, B y C. Los dos primeros son los responsables de las epidemias que se producen casi todos los inviernos, y con frecuencia están asociados con un aumento en los índices de hospitalización y de muerte, siendo los virus de la influenza A, los que causan la enfermedad clínica más grave. El tipo A se subclasifica según sus proteínas de superficie: hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N) de la cual depende su capacidad para provocar formas graves de la enfermedad.

Los síntomas que produce son: fiebre (38 – 40ºC), tos seca, dolor de garganta, congestión nasal, dolores corporales, cefalea y cansancio.

Aparece todos los años, siendo más común en otoño e invierno. Todas las personas son susceptibles de contraerla, desde niños pequeños hasta ancianos.

¿Cómo se propaga la influenza?

Las personas que la contraen pueden contagiar el virus a otras personas al toser o estornudar. Las gotitas que se desprenden cuando una persona enferma tose, estornuda o habla pueden terminar en la boca, en la nariz, o ser inhaladas por quienes se encuentran cerca. Otra forma de contraer dicho viruses al tocar algo contaminadocomo picaportes, mesas o la mano de una persona infectada, y tocarse luego la boca o la nariz.

¿Cuán grave puede enfermarse una persona con influenza?

La mayoría de las personas que se enferman mejoran sin consultar a un médico o tomar un medicamento. No obstante, algunas personas pueden enfermarse gravemente y morir. La mayoría de las personas que se enferman gravemente son mayores de 65 años o tienen una condición pre-existente como embarazo, diabetes, asma, y enfermedades cardíacas o renales. Los niños menores de 5 años también corren más riesgo de enfermarse gravemente.

¿Durante cuánto tiempo puede una persona con influenza contagiar a otras personas?

La enfermedad tiene un período de incubación corta (2 a 5 días) y es altamente contagiosa desde un día antes de aparecer los síntomas y hasta siete días después.

¿Cómo se diagnostica la influenza?

En la mayoría de los cuadros, el diagnóstico es clínico, sobre todo cuando se sabe que el virus está circulando. En los pacientes admitidos en el hospital se pueden tomar muestras respiratorias, a fin de identificar el agente causal y confirmar el diagnóstico.

Prevención

Una de las medidas más eficaces para prevenir esta enfermedad es la aplicación anual de la vacuna antigripal, antes del comienzo del invierno, siendo idealmente en otoño, antes de la aparición de los primeros fríos.

¿Quiénes deben vacunarse?

  1. Personal de salud.
  2. Embarazadas en cualquier trimestre y Puérperas
  3. Niños de 6 a 24 meses de edad.
  4. Personas mayores o igual de 65 años.
  5. Personas entre los 2 años y hasta los 64 años inclusive con una o más de las siguientes entidades:
  • Enfermedad respiratoria crónica.
  • Enfermedades cardíacas crónicas.
  • Inmunodeficiencias congénitas o adquiridas.
  • Desnutrición grave.
  • Pacientes con cáncer.
  • Enfermedad oncohematológica, hasta seis meses posteriores a la remisión completa.
  • Obesos con índice de masa corporal (IMC) mayor a 40.
  • Diabéticos.
  • Personas con insuficiencia renal crónica.
  • Retraso madurativo grave en menores de 18 años de edad.
  • Síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves.
  • Tratamiento crónico con aspirina en menores de 18 años.
  • Convivientes de enfermos oncohematológicos.
  • Convivientes de prematuros menores de 1.500 g.

¿Qué otras medidas sirven para evitar el contagio?

  • Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón, y si no dispone de agua y jabón, con desinfectantes para manos a base de alcohol. (Antes y después de comer, al volver de la calle, luego de estrechar las manos a alguien que tiene tos y resfrío, luego de ir al baño, etc.).
  • Evitar acercarse a personas que padezcan gripe.
  • Evite concurrir a lugares cerrados, con mucha gente, en época de circulación del virus.
  • Al toser o estornudar, cubrirse la boca o la nariz con un pañuelo de papel o, en su defecto, con el pliegue del codo. No se recomienda cubrirse con las manos, ya que ello favorece la transmisión del virus.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz o la boca porque los gérmenes se diseminan por el contacto.

Tratamiento

Si la persona afectada no padece de una enfermedad crónica que la transforme en un paciente de alto riesgo para las complicaciones, resulta conveniente adoptar las siguientes conductas, las cuales en la mayoría delos casos serán suficientes para recuperarse:

  • Descansar mucho.
  • Beber mucho líquido.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Permanecer en el hogar y no entrar en contacto con otras personas, para evitar contagiarlas.
  • Pueden consumirse medicamentos de venta libre destinados a aliviar los síntomas de la gripe, idealmente paracetamol y descongestivos, pero no debe administrarse aspirina a los niños o jóvenes.

La mayoría de las personas en buen estado de salud se recuperan de la gripe sin complicaciones.

¿Existen medicamentos para tratar la influenza?

Sí. Los medicamentos antivirales, como el Oseltamivir, se pueden usar para tratar la influenza y pueden ser tomados incluso por niños y embarazadas. Estos medicamentos pueden aliviar los síntomas y hacer que se recupere más rápido.

El tratamiento debería iniciarse lo antes posible, idealmente dentro de las 48 hs de iniciados los síntomas.

¿A quiénes se deben prescribir antivirales para el tratamiento de la gripe?

Individuos en riesgo de complicaciones relacionadas con la gripe:

  • Adultos >65 años
  • Personas con afecciones crónicas subyacentes (enfermedades crónicas del corazón, pulmón, riñón, hígado, sistema nervioso y metabólicas (como la diabetes)
  • Individuos con inmunidad reducida (período post quimioterapia, tratamiento prolongado con corticoides, disfunción esplénica oinfección por el VIH)
  • Embarazadas, incluso hasta 2 semanas después del parto
  • Cualquier otro individuo que el clínico considere que está en mayor riesgo de desarrollar complicaciones de la influenza
  • Personas obesas mórbidas (índice de masa corporal> 40)
  • Personas admitidas en el hospital (casos severos) con influenza sospechada o confirmada

 

Preste atención a las señales de emergencia

En algunas personas afectadas, pueden presentarse algunas señales de alerta que indican que el paciente requiere atención médica urgente:

  • En los niños, síntomas como fiebre sostenida, respiración rápida o trabajosa, color de la piel azulado, cambios en el estado de conciencia (tales como dificultad para despertarse), irritabilidad,Inhabilidad de ingerir líquidos y/o vómitos constantes.También cuando los síntomas de la gripe mejoran, pero luego regresan con fiebre y empeoramiento de la tos.
  • En los adultos, síntomas como fiebre alta y sostenida, dificultad en la respiración o falta de aire, dolor o presión en el pecho, desmayo, confusión, Inhabilidad de ingerir líquidos, vómitos constantes o somnolencia sostenida. También cuando los síntomas de la gripe mejoran, pero luego regresan con fiebre y empeoramiento de la tos.

No se automedique con antibióticos

Es de fundamental importancia tener en cuenta que los antibióticos no combaten los virus. Por lo tanto, no están indicados para éstas ni otras enfermedades cuyos agentes patógenos sean virus. Su prescripción depende del juicio clínico, y constituye por lo tanto una responsabilidad exclusiva e irremplazable del médico, cuando la condición del paciente lo requiera.

ANTE LA DUDA, NO DEJE DE CONSULTAR CON SU MEDICO DE CABECERA O AL SERVICIO DE EMERGENCIAS.

Esteban R. Perazzo

Medico clínico.

Jefe del servicio de emergencias del sanatorio Mater Dei.

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