La Ecografía y el Doppler son métodos diagnósticos simples y confortables, que no presentan, a quien se le realiza, ningún tipo de dolor o molestia. No se utiliza para estas prácticas rayos “x”.
Básicamente, consisten en apoyar en la superficie a ser evaluada, un pequeño dispositivo llamado “transductor”, que emite ondas sónicas, (ultrasonido), que después de penetrar en el cuerpo, rebotan en los órganos que atraviesan y vuelven a dicho transductor.
De esta manera, transmiten toda la información a la computadora del equipo.
Una vez recibida la información por el procesador, es “traducida” en imágenes, que se reflejan en el monitor del ecógrafo, para luego ser interpretadas por el médico especialista que realiza el examen.