Se conocen más de 1000 especies de escorpiones o alacranes con distintos tamaños y grado de peligrosidad. Se cree que producen a nivel mundial 5000 muertes anuales.

Se alimentan durante la noche, cuando están más activos, y permanecen ocultos durante el día en grietas, bajo maderas, cortezas de árboles o piedras. Se introducen con frecuencia en casas, donde buscan refugio en zapatos, entre ropas o sábanas de la cama; también se introducen en bañeras y lavaderos en busca de agua. Pueden trepar árboles y paredes. Solo pican al ser humano si son molestados.

Es importante recordar que su veneno es más potente cuanto mayor sea la temperatura local, por lo que el mismo alacrán tiene distinta peligrosidad según su localización respecto al trópico.

Su presencia  en la ciudad de Buenos Aires no es tan extraña. Se cree que  llegaron  a la capital argentina desde el norte a principios de siglo pasado.

Cabe recordar que en la provincia de Buenos Aires, la mayoría de los incidentes no son de gravedad y los pacientes solo sufren síntomas locales. Los grupos más vulnerables son los niños pequeños y ancianos.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE UNA PICADURA DE ALACRÁN?

Dolor intenso en la zona, sensación de quemazón, hinchazón, náuseas y vómitos, sudoración, boca seca, diarrea, fiebre, temblores, contracturas musculares, convulsiones y arritmias cardiacas. Los síntomas progresan hasta un máximo de 5 horas y remiten al cabo de uno o dos días, aunque el dolor local puede persistir durante varios días más.

¿QUÉ HACER ANTE LA PICADURA DE UN ALACRÁN?

  • Mantenga al paciente en calma y aplique hielo en la zona ya que esto disminuye la absorción del veneno.
  • Atrape al escorpión y llévelo para su identificación, ya que esto facilita la planificación del tratamiento.
  • Diríjase a la guardia más cercana a su domicilio (llevando al escorpión para su identificación). No pierda tiempo aplicando remedios caseros.

¿COMO DIFERENCIARLOS?

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

La mayoría de los accidentes por alacranes, se producen en el domicilio por lo cual las medidas de prevención deben estar orientadas a evitar el ingreso de los mismos a la casa y tener precaución en aquellos sitios donde podemos encontrarlos.

Protección personal

  • Revisar y sacudir prendas de vestir, y calzados.
  • Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebe o niño.
  • Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes.
  • Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes.

Protección intradomiciliaria

  • Utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios.
  • Controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras
  • Colocar burletes o alambre tejido (mosquitero) en puertas y ventanas.
  • Revocar las paredes, reparar grietas en pisos, paredes y techos.
  • Control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos y huecos de ascensor.

En el ámbito peridomiciliario

  • Realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores.
  • Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a escorpiones.
  • Evitar acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Evitar juntarlos con las manos.
  • Los alacranes pueden encontrarse en áreas rurales (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos) o urbanas (sótanos, túneles, depósitos, cámaras subterráneas).
  • Pueden utilizarse aves de corral (patos, gansos, gallinas) como predadoras de los escorpiones.
  • Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se usará la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado.

Dr. Esteban R. Perazzo.
Jefe de guardia Sanatorio Mater Dei.

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