El P. Guillermo Mario Cassone, Padre de Schoenstatt de Argentina, comparte un testimonio de su primer encuentro con el Padre Kentenich en el Santuario de Milwaukee, Estados Unidos.

Pocos meses después de conocer Schoenstatt en Córdoba, en el mes de junio, tuve la gracia de conocer personalmente al Padre Fundador en su exilio de Milwaukee hace más de 50 años. Quiero dar testimonio de manera resumida de ese encuentro que duró 4 horas.

Después de un saludo muy afectuoso nos condujo al Santuario que estaba en el jardín de la casa donde él vivía. Ese día por primera vez conocí y entré a un Santuario de Schoenstatt. Realmente sentí el impacto de la cercanía de la Mater en ese lugar.

El Padre nos abrió la puerta, encendió las luces y, luego de un momento de oración silenciosa, nos explicó lo que significaba el Santuario y sus símbolos. Rezamos un tiempo juntos en silencio, luego en voz alta, y nos dio la bendición. Pudimos sacarnos varias fotos con él dentro y fuera del Santuario.

Nos llevó a su casa, nos invitó a merendar, ocupándose él mismo de buscar las cosas y llevarlas a su oficina, donde nos instalamos.

Mientras tanto nos preguntaba por Argentina, por nuestra primera experiencia con el Movimiento, quería saber de nuestra vida en los primeros grupos de jóvenes cordobeses y cómo nos sentíamos, qué hacíamos y si estábamos contentos. Le mostramos también varias fotos que teníamos. Realmente un Padre cercano y espontáneo, nos conquistó.

Después de merendar comencé a hacerle una serie de preguntas que llevaba escritas, a modo de entrevista, y que fue respondiendo una tras otra con una gran paciencia y con simplicidad pedagógica como para que le entendiéramos.

Al no tener acá esos apuntes sólo menciono de memoria las respuestas que más me impactaron:

  • Lo central es entregarle a ella el corazón en la Alianza de Amor, y lo demás viene solo.
  • Schoenstatt es vida y crea vínculos tanto religiosos como humanos.
  • No tengan miedo y confíen en la Mater que ella los va a guiar siempre.
  • Cuiden de visitarla seguido y llévenle los aportes al Capital de gracias.
  • Cultiven la conciencia de misión y siéntanse instrumentos en sus manos.
  • Manténgase muy unidos y desarrollen los vínculos como familia entre ustedes.
  • Conquisten otros jóvenes y hagan crecer el Movimiento.
  • Como latinos que son, cultiven los afectos y denle todo el corazón a María.
  • Sean generosos y radicales en la entrega, no sean mediocres ni tibios.
  • María siempre nos lleva a Cristo y, con Él, al Padre; déjense llevar por ella.

Después, en la sacristía y con agua bendita, bendijo solemnemente la imagen para el futuro Santuario de Córdoba. Luego,también bendijo y firmó muchas imágenes que pudimos regalar al regreso. Al final sacamos varias fotos, nos dio nuevamente su bendición, y nos acompañó hasta el auto, quedándose en la puerta hasta que partimos. Este encuentro marcó mi vida y mi vocación hasta el día de hoy.

Deja que el Padre Kentenich te hable…

Si el Padre Kentenich hoy estuviera entre nosotros y viajara a conocer el único Sanatorio de Schoenstatt en el mundo, seguramente buscaría la manera de saludar a cada uno, y muchos tendríamos la oportunidad, si quisiéramos, de conversar con él. Podemos ver las respuestas que le dio al P. Guillermo Mario como consejos que hoy nos da a nosotros…

¿Cuál siento que responde a una necesidad personal, o qué frase me toca en mi realidad hoy?

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