La evaluación del crecimiento físico de un niño es una parte importante del control pediátrico. Tiene utilidad para evaluar la salud general infantil, el impacto de las enfermedades y otros factores medioambientales sobre su desarrollo.

El crecimiento es el resultado de la interacción entre el programa genético de cada individuo y su medio ambiente (salud, nutrición, grupo familiar, etc.)

¿Por qué usamos curvas de crecimiento?

Las curvas que habitualmente se utilizan son: peso, talla (estatura) y circunferencia craneana (perímetro craneal).

Al graficar el crecimiento de un niño en una curva podemos observar si está siguiendo el patrón esperado para su edad y género (es diferente el crecimiento de varones y mujeres).

Por ejemplo si una niña a los 8 años de edad mide 120 cm de estatura, corresponde con respecto a las tablas a un percentilo 25. Ello significa que de un grupo de 100 nenas de la misma edad y si las ordenamos de menos a mayor, 24 van a ser más bajas y 75 van a ser más altas.

Los valores normales de las curvas se encuentran entre el percentil 3 y el 97, desde ya en el ejemplo anterior esta niña está en valores normales.

Así también, como ejemplo de una medición que nos oriente a un problema de salud, podemos decir que un bebé de 3 meses que tiene un perímetro cefálico de 44.3 cm, se encuentra por encima del percentilo 97, podría corresponder a un macrocraneo familiar, o a un problema de salud.

¿Qué es un percentilo?

Es un punto en una distribución de frecuencia que ubica un porcentaje dado de individuos, por debajo o por encima de él.

El peso es la variable que puede cambiar con más facilidad, así si un lactante presenta una neumonía puede disminuir de peso y al curarse recuperar el mismo.

La talla y el perímetro cefálico son medidas que de estar alteradas implican un problema más serio. Por ejemplo, un niño que durante un intervalo de tiempo detiene su crecimiento en estatura o está por debajo del esperado,  puede presentar un cuadro de mayor riesgo.

Por otra parte después de los 2 años de edad utilizando los datos de peso y estatura, se puede calcular el índice de masa corporal (IMC). Este índice correlacionándolo con las tablas correspondientes indica si el niño está adelgazado o bien tiene sobrepeso u obesidad.

Finalmente, la valoración con los gráficos del crecimiento  constituyen una guía para que el médico pueda valorar mejor al niño, pero no prescinden de su criterio clínico para tomar las conductas adecuadas.

 

Servicio de Pediatría
Sanatorio Mater Dei
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