Habitualmente en nuestro país durante las celebraciones de Navidad y Año nuevo se utilizan diversos artefactos de pirotecnia. Entre 1000 y 1500 personas son asistidas anualmente en instituciones de salud por lesiones de pirotecnia, y un 10% requieren internación por la gravedad de las lesiones.

Los niños representan un 65% de las víctimas, y el grupo de 10 a 15 años es el más afectado. Las lesiones se producen principalmente por: acción térmica directa (llamas, chispas, partículas calientes) y explosión excesiva.

Todos los elementos de pirotecnia son peligrosos, y los artefactos clandestinos producen lesiones más severas.

La mejor prevención es no permitir el uso de pirotecnia a los niños.