Nota

El mosquito

Los mosquitos de la especie Aedes aegypti, son los vectores principales de los virus del dengue, Zika, la fiebre chikungunya y de la fiebre amarilla al hombre. Estos mosquitos se han adaptado a las zonas urbanas y se reproducen prolíficamente en áreas muy pobladas como en la Ciudad de Buenos Aires.

Los mosquitos de la especie Aedes aegypti son mosquitos que pueden reproducirse en cualquier contenedor donde se almacene agua. Se han encontrado larvas en un gran número de contenedores artificiales, como vasos y tapones de botella de plástico usados, platos colocados debajo de macetas, piletas para pájaros, jarrones en cementerios, neumáticos usados y recipientes con agua para animales domésticos. Los mosquitos también pueden reproducirse en los entornos microbianos de las fosas sépticas, las cisternas de los inodoros y las cabinas de ducha.

Los huevos pueden sobrevivir en seco durante mucho tiempo, a menudo durante más de un año, y eclosionan inmediatamente una vez sumergidos en el agua. Cuando hace frío, los mosquitos pueden permanecer en fase larvaria durante meses siempre que el suministro de agua sea suficiente.

El mosquito Aedes aegypti hembra pica durante el día, especialmente al amanecer y el anochecer. Son expertos en esconderse en los armarios y bajo las camas.

Después de ingerir sangre, las hembras producen un lote de 100 a 200 huevos,  pudiendo producir hasta cinco lotes de huevos durante su vida.

Todas estas características hacen que el control de las poblaciones de Aedes aegypti sea extremadamente difícil y que las enfermedades que transmiten representen una amenaza mucho más importante.

Es importante para evitar enfermedades prevenir la picadura del mosquito:

  • Usando siempre repelentes siguiendo cuidadosamente las recomendaciones del envase.
  • Utilizando ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante las actividades al aire libre.
  • Colocando mosquiteros en puertas y ventanas, y cuando sea posible usar ventiladores o aire acondicionado en la habitaciones.
  • Protegiendo cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras.
  • Utilizando repelentes ambientales como tabletas y espirales.

¡Todos podemos prevenir los criaderos de mosquitos!

  • Elimine el agua de los huecos de árboles, rocas, paredes, pozos, letrinas abandonadas, rellene huecos de paredes donde pueda juntarse agua de lluvia.
  • Revise su casa, su lugar de trabajo y las zonas de los alrededores como jardines y quintas, en búsqueda de recipientes que puedan acumular agua estancada, y que no tenga ninguna utilidad.
  • De vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores).
  • Cambie el agua de bebederos de animales, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días. Recuerde frotar las paredes de los recipientes con una esponja a fin de desprender los huevos de mosquito que puedan estar adheridos.
  • Rellene los floreros y portamacetas con arena húmeda.
  • Mantenga los patios limpios y ordenados y los jardines desmalezados.
  • Limpie las canaletas y desagües de lluvia de los techos.
  • Tape los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.
  • Recuerde: La fumigación no es suficiente para eliminar el mosquito. La aplicación de insecticidas es una medida destinada a eliminar a los mosquitos adultos pero no a los huevos y a las larvas. Siempre debe ser acompañada por la eliminación de todos los recipientes que acumulan agua en las casas y espacios públicos. De lo contrario, a los pocos días, volvemos a tener mosquitos adultos.

 

Recuerde: Si controlamos la proliferación de los mosquitos, evitaremos la transmisión de  enfermedades potencialmente mortales.

 

Dr. Esteban Perazzo
Jefe del servicio de Emergencias
Sanatorio Mater Dei