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Hantavirus

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Hanta que se transmite a las personas a través del contacto con la saliva, las heces y la orina de los ratones silvestres infectados (principalmente los colilargos) que una vez secas, pueden ser inhaladas.

Desde 1995, un brote familiar de Síndrome Pulmonar por Hantavirus en el sur de Argentina, llevó al descubrimiento del virus Andes en El Bolsón y en Bariloche (Río Negro). En 1996 se documentó por primera vez la transmisión interhumana.

Actualmente, la localidad de Epuyén ubicada al noroeste de la provincia de Chubut, con una población de aproximadamente 4.000 habitantes se encuentra con un nuevo brote por hantavirus con mayoría de casos con sospecha de transmisión interhumana. El genotipo Andes, del virus Hanta es responsable de este tipo de transmisión persona a persona.

El género Hantavirus es de distribución mundial donde los roedores constituyen el reservorio natural. En Argentina las zonas de riesgo son: 1) Noroeste del país que coincide con la ecorregión de Yungas y en menor medida el Chaco Seco, 2) Noreste que abarca la selva misionera, 3) La región pampeana y el Delta del Paraná y 4) El bosque valdiviano en la precordillera patagónica.

La enfermedad es endémica, con una presentación de tipo estacional en primavera-verano, concentrándose alrededor de 70% de los casos entre noviembre y marzo de cada año.

Desde 1988 se han confirmado más de 90 casos de hantavirus afectando principalmente a hombres jóvenes. La media de edad de los casos es de 32 años (rango de 3 a 68 años). Los menores de 15 años representan el 9% del total de casos.

En las últimas semanas (diciembre 2018 - enero 2019) se está desarrollando un brote de hantavirus inusual, debido a la sospecha de la transmisión interhumana como principal modo de contagio. Hasta el momento 10 personas fallecieron.

Transmisión

La transmisión se produce a través de:

1- Orina fresca de roedor, excremento, saliva y/o materiales de anidación que producen pequeñas gotas contenedoras de virus que entran en contacto con el aire: este proceso se conoce como transmisión aérea y es la principal forma de contagio. El contacto con el polvo contaminado puede producirse al efectuar la limpieza de viviendas, cobertizos o lugares cerrados que han estado abandonados o descuidados durante un tiempo. En el caso de la región andina, los practicantes del camping y senderismo son los más expuestos a contraer la enfermedad debido a la práctica de colocar sus bolsas de dormir directamente sobre el suelo o en refugios polvorientos.

2- Transmisión interhumana: solo se ha visto con algunos genotipos (Sur y Bs. As) del virus Andes. Entre los años 1995-2008 solo el 2,5% de los casos fueron probablemente por este tipo de transmisión. Se sospecha que la transmisión es en un periodo corto luego de comenzar con los síntomas y a través de secreciones respiratorias. También se ha encontrado el virus en sangre, orina y semen.

3- Otras:

  • Mordedura de roedores.
  • Contacto directo con excrementos, orina y/o saliva de roedores y luego tocarse la nariz, la boca o los ojos.
  • Comer alimentos contaminados por excrementos, orina y/o saliva de roedores.

Síntomas:

Periodo de incubación: 9-12 días (habitual de 4- 42 días). En los casos de transmisión interhumana es de 20 días aproximadamente.

La enfermedad presenta una etapa que dura entre 3-5 días y se caracteriza por fiebre de inicio súbito, escalofríos y mialgias a lo que se suma cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. La fiebre puede ser más alta en las personas jóvenes que en las mayores. Se plantean diferentes diagnósticos diferenciales: gripe, apendicitis, colecistitis, enfermedad pelviana inflamatoria (EPI), etc.

Esta zoonosis se puede presentar con diferentes variedades clínicas: 1- Nefritis Epidémica, 2- Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), variedad que ocurre habitualmente en Europa y Asia, con aproximadamente 10% de casos fatales  3- Síndrome cardio-pulmonar por Hantavirus (SCPH), la más grave de todas, y 4- cuadro de encefalitis.

El síndrome cardiopulmonar  se caracteriza por la rápida progresión a la insuficiencia cardiaca, los pacientes presentan hipertermia, taquicardia, taquipnea e hipotensión, sumado a otros síntomas que pueden llevar finalmente a la falla respiratoria.

Más de la mitad de las personas con síndrome cardiopulmonar residen en sectores rurales y también el 70% aproximadamente realizan actividades en el sector agrícola- forestal.


Para aquellos casos en que se presume transmisión interhumana, se  define  contacto de alto riesgo a  persona de cualquier edad y sexo que se presente con síndrome febril con 48 - 72 horas de evolución y por lo menos uno de los siguientes síntomas: dolores musculares, síntomas gastrointestinales, dolor de cabeza; asociado a nexo epidemiológico (tareas laborales de riesgo/recreativas realizadas en las últimas 4 semanas; considerando un período de incubación de hasta 4 semanas, o haber tenido contacto estrecho con un caso confirmado de hantavirus de al menos 30’, 48 horas antes de que el paciente diagnosticado con hantavirus haya comenzado con los síntomas o  los mismos ya estén instalados.

En todo caso, lo importante es la sospecha temprana, sobre todo en pacientes que provienen del área endémica de Chubut, donde las medidas que se están tomando esperemos que eviten la transmisión en otras ciudades.

La consulta médica oportuna, unido a la sospecha del caso según la situación epidemiológica, determinará que pacientes estudiar, cuales aislar en su domicilio y cuales internar en un centro hospitalario.

PARA PREVENIR LA ENFERMEDAD, EVITA EL CONTACTO CON RATAS SILVESTRES Y SU HÁBITAT NATURAL

 

Dr. Alejandro Ellis
Jefe del Servicio de Pediatría del Sanatorio Mater Dei