Día Mundial Contra la Obesidad: ¿cómo podemos hacerle frente a esta problemática?

El sobrepeso y la obesidad constituyen uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. Su prevalencia ha ido en aumento en los últimos años.



La última encuesta de Nutrición y Salud realizada el año 2019 evidenció que la prevalencia de exceso de peso para personas mayores de 18 años es del 67,9%. Un 34% de la población padece sobrepeso y un 33,9 % obesidad.


Esto aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas no transmisibles tales como:

· Diabetes.

· Hipertensión arterial.

· Enfermedades cardiovasculares.

· Enfermedad renal.

· Algunos tipos de cáncer.


¿Cuáles son las causas?

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es el desequilibrio entre la ingesta y el gasto calórico. El aumento del sobrepeso y la obesidad es atribuible a varios factores, tales como:

· El cambio de la alimentación mundial dirigido hacia un aumento del consumo de alimentos hipercalóricos, con exceso de grasas y azúcares y escaso contenido de vitaminas y minerales.

· Los alimentos con alto contenido en grasa y azúcar tienen elevada densidad calórica, sabor y textura agradables y alivian rápidamente la sensación de hambre. Estas características: mayor cantidad de grasas y azúcares en poco volumen, a un costo económico y potencialmente atractivos, convierten a esos alimentos denominados “obesogénicos” en promotores de la obesidad, por su efecto negativo sobre el control de la ingesta energética.

· La tendencia a la disminución de la actividad física debido al aumento del sedentarismo, incluso en las actividades recreativas. · Cambios sociales: la creciente urbanización, el desarrollo económico y social, los cambios en los medios de transporte, la industrialización y comercialización de los alimentos.


Algunas recomendaciones:

El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles son en gran medida prevenibles. El objetivo consiste en lograr un equilibrio calórico que se mantenga a lo largo de toda la vida. Algunas recomendaciones para su prevención son:


· Aumentar el consumo de frutas y hortalizas, legumbres, cereales y frutos secos.

· Realizar las cuatro comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena)

· Disminuir el consumo de alimentos ultraprocesados. Limitar el consumo de alimentos con alto contenido en grasas saturadas y azúcares.

· Ingerir agua diariamente y evitar las bebidas con alto contenido en azúcar.

· Realizar actividad física diariamente. La OMS recomienda 150 minutos semanales de actividad física para el adulto, y 1 hora diaria para niños y adolescentes. Buscar alternativas recreativas como caminatas, andar en bicicleta, bailar, realizar algún deporte.


Es necesario poder prevenir la obesidad para evitar problemas y mejorar tu calidad de vida. No dudes consultar con tu médico y ¡cuídate!



Lic. Valeria Ohaco

MN 8546

Servicio de Nutrición