Dolor de espalda

Todos alguna vez en la vida sufrimos un dolor de espalda. Ya sea por llevar cargas pesadas, malas posturas, uso de herramientas muy pesadas o por permanecer muchas horas de pie o sentado. Se estima que el 75% de la población adulta ha sufrido, al menos una vez, un cuadro de dolor lumbar intenso. En algunos casos, los síntomas se prolongan por más de 6 meses (lumbalgia crónica/persistente) requiriendo tratamientos o una solución quirúrgica.



En tiempos de pandemia, este malestar se ha acrecentado ya que miles de personas llevan semanas trabajando desde casa, lo que significa que pueden estar adoptando posturas perjudiciales para el cuerpo. Lo más probable es que en el hogar tengan ambientes y/o mobiliario (sillas, mesas) de trabajo inadecuados para estas prácticas, que puedan causar más lesiones o dolores físicos que el mobiliario de sus oficinas.

Sin embargo, existen ciertas actividades que pueden ayudar a combatir los dolores de espalda y aliviar a nuestro cuerpo:

  • Caminar: Al contrario de lo que muchos creen, una de las mejores maneras de lidiar con el dolor de espalda es mantener el cuerpo en movimiento.

  • Estirarse y hacer ejercicios: Poner el cuerpo en movimiento es una buena opción para desarrollar fuerza muscular y flexibilidad en el tronco.

  • Elevar la computadora: Cuando trabajás sentado, tu cabeza, hombros y cuello no están en la posición más ideal. Se pueden usar algunos libros para elevar un poco la laptop o la computadora, para que la pantalla esté alineada con tu vista.

  • Consultar a un médico: A veces el dolor de espalda puede deberse a problemas más serios que una simple mala postura. Un buen diagnóstico es fundamental para aplicar el tratamiento más adecuado en función del origen del dolor.

Tratamientos mínimamente invasivos para el dolor de espalda

En un inicio puede, según las características del examen físico y los resultados de estudios complementarios, recomendarse un tratamiento conservador con la combinación de distintos agentes terapéuticos; como ser crioterapia, calor local, analgésicos y antinflamatorios, relajantes musculares, vitaminoterapia y KT. A pesar de estos recursos no invasivos el dolor puede persistir o incrementarse en el transcurso del tiempo y conformar una situación de lumbalgia crónica, persistente y refractaria a las medidas conservadoras.

Cuando ello ocurre se buscan dentro del abanico de posibilidades terapéuticas, aquellas que resultan menos invasivas que tengan un perfil de seguridad y eficacia notable y documentado. Los procedimientos antiálgicos percutáneos, realizados en ámbito sanatorial en forma ambulatoria, resultan un procedimiento seguro y una terapia adyuvante en el tratamiento no quirúrgico del dolor de espalda; especialmente en el cervical y lumbar crónico.

Los tratamientos mínimamente invasivos percutáneos se realizan en el ámbito sanatorial, bajo el control radiológico en el posicionamiento de las finas agujas sobre las estructuras vertebrales y con la colaboración de un médico anestesiólogo para la conformación de un procedimiento confortable (sencilla sedación) y seguro; con una breve estadía ambulatoria sanatorial. De tal forma que el paciente puede reincorporarse a su actividad habitual en forma precoz.



Servicio: Dolor-Columna vertebral

Sanatorio Mater Dei

Dr. Erice Santiago

Tel 4809 5533

Turnos web