El derecho a decir adiós

Acompañamiento en el final de vida - Programa de contención COVID-19

Cuando a principio de marzo, las desgarradoras imágenes de muertes en soledad se iban sumando en la TV y los portales de noticias, todo el equipo asistencial y de administrativos del Sanatorio se preparaban para hacer frente a la pandemia.

En paralelo, las Hermanas de María empezaron a preguntarse si esta sería la única posibilidad de transitar la pandemia. "Me puse a investigar -recuerda la Hna. M. Teresa- y encontré documentos del exterior que contaban experiencias de acompañamiento presencial. Y me dije: si los médicos y enfermeros tomando todas las precauciones difícilmente se contagian, ¿no se podrían usar los mismos elementos, dar una capacitación y permitir al familiar acercarse al paciente?

Reunimos a un equipo multidisciplinario y así nació nuestro Programa de Contención, que permite acompañar a todos los pacientes sospechosos y positivos de Covid-19 desde que ingresan al sanatorio, pero que tiene un protocolo especial para situaciones de fallecimiento. No cuidamos solo cuerpos, sino la dimensión psíquica, física y espiritual: cuidamos personas".

"Antes del Covid-19, y desde hace muchos años, nos propusimos humanizar la terapia intensiva y la hicimos de puertas abiertas: la familia podía tomar contacto con el familiar en cualquier momento e inclusive pasar la noche -explica Bernardo de Diego, jefe de Terapia Intensiva del Sanatorio-. Pero el coronavirus cambió las cosas. Los familiares entregan a su ser querido en la admisión y de ahí no los dejan pasar más. Por eso tenemos este protocolo especial de acompañamiento".


¿En qué consiste el protocolo?

En el marco de nuestro Programa de Acompañamiento y Contención, que permite acompañar a todos los pacientes COVID-19 desde que ingresan al Sanatorio, uno de los protocolos tiene que ver con el acompañamiento ante situación de inminente fallecimiento.

Si la evolución del paciente es desfavorable, en algunos casos, se permite una visita con preparación y apoyo psicológico previo para la despedida. Se equipa al familiar con todos los EPP, se lo capacita y acompaña en toda la visita, para cuidarlo y evitar cualquier riesgo de contagio.

Es de gran importancia el trabajo del equipo de salud en estos momentos, por un lado para facilitar al paciente que pueda morir tranquilo y, de alguna manera, acompañado. Y también para que, por otro lado, los familiares puedan acompañar y expresar sus emociones al paciente que está en los últimos días de vida.


La experiencia de un paciente:

En 13 de julio falleció en nuestro Sanatorio por Covid-19 Sergio Pizarro Posse. Su hija, Sol, de 44 años, apenas sobrepuesta de la pérdida, cuenta: "Papá tenía 78 años. Era deportista, activo. Cuando estuvo en sala, siempre aislado, nos ofrecieron una internación conjunta, pero enseguida desmejoró y pasó a terapia intensiva. Somos cinco hermanos y le hicimos llegar nuestros mensajes de video y voz. Luego me capacitaron para entrar a despedirlo, pero cuando me había puesto el EPP papá perdió la conciencia. Poco antes de morir ubicaron su cama frente a una gran mampara y allí pudimos verlo. Es muy duro, pero fuimos muy contenidos y acompañados desde el momento mismo en que ingresó al Sanatorio".

Hasta el cierre de esta edición el protocolo de acompañamiento se ha activado en 6 casos, todos con desenlaces distintos de acuerdo a las patologías de los pacientes y los vínculos familiares. Si bien todas las situaciones ha sido diferentes, todos los familiares se han sentido muy contenidos y acompañandos por el Sanatorio y todo el personal asistencial.

Mater Dei es cuidado integral

En estos meses fuimos testigos de lo que el COVID-19 está generando física, psicológica y socialmente en los pacientes, sus familias y el personal de salud.

Como Sanatorio Mater Dei, nos decidimos por una mirada y una comprensión de la pandemia COVID-19 de acuerdo al lema que resume nuestra misión institucional: “comprometidos con la vida y al servicio de la dignidad humana”.

Como Institución, nos hemos comprometido siempre con el cuidado integral de las personas. Es por ello que en este contexto tan complejo redoblamos nuestros esfuerzos para estar más cerca del paciente y su familia.