Fotoprotección

Los niños son el grupo poblacional en el que más debe extremarse el cuidado del sol, ya que son más sensibles a los efectos negativos del mismos. Además suelen desarrollar una actividad al aire libre mucho más importante que los adultos, lo cual los vuelve mas suceptibles.



Fotoprotectores

Los fotoprotectores son aquellas sustancias que absorben y filtran la radiación UV evitando su penetración en la piel. Su uso constituye una medida fundamental de protección frente a la radiación UV. El factor de protección solar (FPS) es un índice que mide la capacidad protectora de un filtro frente a la radiación UV.

Para conseguir una mayor efectividad del fotoprotector debe aplicarse una cantidad generosa del mismo, 15 a 30 minutos antes de la exposición solar y debe reaplicarse cada 2 horas, o tras actividades físicas intensas como nadar o sudar excesivamente (aunque el filtro sea resistente al agua).

Si bien no han sido demostradas reacciones de intolerancia entre los fotoprotectores y los repelentes de insectos, se describe una ligera disminución del FPS cuando se utilizan ambos productos conjuntamente, por lo cual se recomienda aplicar primero el repelente y luego el fotoprotector.

Ropas adecuadas

Existen tejidos especiales que llevan materiales con protección solar. El factor de protección ultravioleta (FPU) es la medida de transmisión de los rayos UV a través del tejido, el cual se afecta por muchos factores como: el tipo de material, color, peso, porosidad, grosor, elasticidad y los procedimientos de acabado de fábrica del mismo. La protección es mayor en los colores más oscuros, cuanto menores sean los espacios entre los hilos y cuanto mayor sea el peso y el grosor del tejido. El naylon, la lana, la seda y el poliéster tienen mayor factor de protección que el algodón y el lino.


Hábitos

Los hábitos para una correcta fotoprotección incluyen:

-Evitar la exposición solar directa en niños menores de 3 años.

-A partir de los 6 meses de vida se pueden usar protectores solares para situaciones en las que los niños estén expuestos al sol ocasionalmente. Estos deben tener un FPS mayor u igual a 50, ser de amplio espectro, con alta protección UVB y UVA y resistentes al agua. Se debe colocar una cantidad generosa del producto en todo el cuerpo sin descuidar zonas como orejas, nariz, cuello, dorso de manos y pies, 15 a 30 minutos antes de la exposición solar y reaplicar cada 2hs. Se deben utilizar protectores solares específicos para labios.

-Usar protector solar todo el año, aún cuando los días nublados.

-Además del protector solar utilizar ropas que cubran la mayor parte del cuerpo, acompañadas de gorros de ala ancha o visera y lentes de sol con protección UV.

En la niñez existe una gran receptividad para el aprendizaje y la asimilación de hábitos saludables, duraderos y positivos para la salud, son los padres quienes tienen que preocuparse de realizar todas estas medidas de fotoprotección y de ir afianzando estas conductas con el paso del tiempo, para que los niños las vayan desarrollando de forma progresiva.


Dra. Solange Edelman

Pediatra

Sanatorio Mater Dei

Tel 4809 5533

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