Migrañas y cefaleas: cómo detectarlas y prevenirlas

La migraña es un tipo de dolor de cabeza caracterizado por ser de localización unilateral, de carácter pulsátil, de moderada a severa intensidad y que empeora con la actividad física. Suele estar acompañada de náuseas y/o vómitos y sensibilidad a la luz (fotofobia) y al sonido (fonofobia). Los ataques de migraña pueden durar de horas a días, y el dolor puede ser tan intenso que interfiere en las actividades diarias.


Algunas personas experimentan un síntoma de advertencia conocido como “aura” que ocurre antes o con el dolor de cabeza. Un aura puede incluir alteraciones visuales, como destellos de luz o puntos ciegos, u otras alteraciones, como hormigueo en un lado de la cara o en un brazo o pierna o dificultad para hablar.


Para algunas personas, un aura puede ocurrir antes o durante las migrañas. El aura es un síntoma reversible del sistema nervioso. Generalmente, son visuales, pero también pueden incluir otras alteraciones como sensaciones de hormigueo o debilidad. Por lo general, cada síntoma comienza progresivamente, se incrementa durante unos minutos y puede durar hasta 60 minutos.


Síntomas Durante una migraña, podrías presentar estos síntomas:

- Dolor que comienza generalmente en un lado de la cabeza, pero a menudo se generaliza - Dolor que palpita o late - Sensibilidad a la luz, al sonido y, a veces, a los olores y al tacto - Náuseas y vómitos


Después de un ataque de migraña, es posible que te sientas agotado, confundido y sin fuerzas hasta por un día. Algunas personas indican sentirse eufóricas. El movimiento repentino de la cabeza podría provocar dolor de nuevo brevemente.


Causas de las migrañas La migraña puede tener ciertos desencadenantes como por ejemplo:

- Estrés o ansiedad - Cambios en los hábitos del sueño - Períodos prolongados de ayuno - Bebidas alcohólicas - Ciertos olores - Algunas comidas como el chocolate, quesos, comida muy condimentada, café - Calor excesivo y deshidratación - Cambios hormonales


¿Cómo se trata la migraña?

Es importante que lleves un “calendario de dolor”. Es decir, que anotes cuando te duele la cabeza ya que la migraña puede ser una afección esporádica o se puede volver crónica. Existen tratamientos sintomáticos para los episodios agudos de dolor y, otros tratamientos, llamados “preventivos” para las migrañas crónicas.


El aporte del diagnóstico por imágenes

Si tenés migrañas o antecedentes familiares de migrañas, un médico capacitado en el tratamiento de dolores de cabeza (neurólogo) probablemente diagnosticará las migrañas basándose en tus antecedentes médicos, síntomas y un examen físico y neurológico.


Si tu afección es inusual, compleja o se vuelve grave repentinamente, las pruebas para descartar otras causas del dolor podrían incluir las siguientes:

- Imágenes por resonancia magnética (IRM) Una resonancia magnética utiliza un potente campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas del cerebro y los vasos sanguíneos. Las resonancias magnéticas ayudan a los médicos a diagnosticar tumores, accidentes cerebrovasculares, sangrado en el cerebro, infecciones y otras afecciones cerebrales y del sistema nervioso (neurológicas).

- Exploración por tomografía computada Una tomografía computada utiliza una serie de radiografías para crear imágenes transversales detalladas del cerebro. Esto ayuda a los médicos a diagnosticar tumores, infecciones, daño cerebral, sangrado en el cerebro y otros posibles problemas médicos que pueden estar causando dolores de cabeza.

Dra. María Martha Esnaola Neuróloga SMD Sanatorio Mater Dei