Otitis externa

A pesar que el verano ya está llegando a su fin, luego de pasar mucho tiempo en el mar o en piletas, las afecciones al oído siguen siendo muy comunes.

La otitis externa es una infección del canal auditivo externo, una estructura anatómica constituida por un conducto que comunica el oído con el ambiente, este conducto esta recubierto con piel, de modo que se trata de una infección de piel en un sitio altamente sensible. Es causada por gérmenes que colonizan normalmente la piel, pero en ocasiones especiales, ya sea por traumatismo del conducto o exposición persistente al agua, estos gérmenes causan una infección superficial, localizada o regional.




Síntomas:


El síntoma cardinal de la otitis externa es el dolor, de intensidad variable que aumenta con la presión en el pabellón auditivo o la movilización de esta estructura, en ocasiones no deja dormir al paciente.


Puede estar precedido de comezón lo cual predispone al rascado y aumenta la gravedad de la otitis.


Dado que el conducto es de forma cilíndrica, la inflamación de sus paredes internas puede ocluir el canal auditivo y generar sordera en forma transitoria.


Puede también haber salida de material purulento del oído acompañando a los síntomas.



Tratamiento:


El tratamiento de las otitis externas se basa en el control local de la infección y modificación de las condiciones locales para limitar la actividad de los gérmenes, esto puede lograrse con medicación tópica con antibióticos y acidificación del conducto.


Es importante recalcar que en ocasiones especiales es necesario realizar un tratamiento con antibióticos orales.


La resolución espontánea de este tipo de infección puede darse en el transcurso de una semana, es importante realizar la consulta médica para disminuir los síntomas y aliviar el dolor.


Ante la persistencia de los síntomas o la repetición de las otitis luego de la utilización de la pileta haga la consulta con el especialista,



Consejos:


Evite introducir hisopos, clips u horquillas. Estos dañan la piel del conducto generando dolor y favoreciendo la propagación de la infección.


Coloque gotas de alcohol boricado en forma preventiva luego de permanecer en el agua para mantener el oído seco (tres gotas en cada oído).


Si tiene dolor de oído luego de una jornada de pileta, evite mojar nuevamente el oído y no minimice los síntomas, haga la consulta médica para evitar un episodio agudo y desagradable.



Es recomendable realizar la consulta con el especialista, aún luego de la resolución del cuadro agudo, para realizar una adecuada limpieza del oído u observar factores predisponentes o medidas preventivas adicionales.



Dr. Alejandro Cocciaglia

Servicio de Otorrinolaringología Pediátrica.