Tiempo de valientes, tiempo de creativos

“Valentía creativa” es la característica que propone el Papa Francisco para hablar de San José. Son dos palabras fuertes que ayudan a explicar cómo hizo el carpintero de Nazaret para afrontar las situaciones complicadas que se le presentaron: buscar hogar horas antes de un parto, huir a Egipto por peligro de muerte, sostener a una familia en un país nuevo, sin trabajo ni conocidos, etc.



Hoy estamos viviendo un momento donde las dificultades crecen, el temor nos invade, y el cansancio -por momentos- nos aplasta. ¿Cómo dar lugar a Dios para que Él obre?


El Papa Francisco nos recuerda: “Dios siempre logra salvar lo que es importante, con la condición de que tengamos la misma valentía creativa de San José, que sabía transformar un problema en una oportunidad, anteponiendo siempre la confianza en la Providencia”[1].

Hay una verdad que Jesús nos dice en el Evangelio y podemos recordar cada día: “Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt 28,16-20). Es decir, Dios camina a nuestro lado.



Dios cuenta con nuestra libertad y nuestros talentos; y los combina con su ayuda, a través de la gracia de los Sacramentos y nuestra oración. “Si a veces pareciera que Dios no nos ayuda, no significa que nos haya abandonado, sino que confía en nosotros, en lo que podemos planear, inventar, encontrar”.[2]


Nuestro Padre Dios nos acompaña incluso cuando llega el dolor y el sufrimiento. Él cuenta con nuestra valentía y creatividad para sobrellevar este tiempo. Y como Padre todopoderoso sabrá sacar “bien” de estas situaciones que nos parecen oscuras, como explica el Papa Francisco.


Así lo hizo, para poner un ejemplo, en la vida de San José. Por eso, podemos mirarlo: él es un hombre como nosotros, que hoy desde el Cielo quiere ayudarnos: espera que acudamos a él. Y junto a él, seguro encontramos a María, quien en la tierra siempre estuvo a su lado. Ella habrá sido para San José fuente de paz y escuela de fe. ¡Pidámosle que también lo sea para nosotros!

San José, Santa María; intercedan por nosotros.


[1] Carta Apostólica Patris Corde, Papa Francisco [2] Carta Apostólica Patris Corde, Papa Francisco