Una corona para María

Todo surgió por una promesa que hicieron, al inicio de la pandemia, las Hermanas de María a la Virgen, la Mater Dei. Hoy invitamos a toda la familia Mater Dei a ser parte de la Coronación.


Coronar.

Según la RAE: “Poner a alguien una corona en la cabeza, especialmente a un rey o emperador”

Lo habremos visto en películas y series, seguramente lo leímos en cuentos y en libros de historia. Coronar es un gesto muy significativo propio de la realeza. Pero en el Mater Dei, el verbo coronar resuena con un sentido especial, vinculado indefectiblemente a la Virgen María.

Coronar es regalar una corona –que puede de ser de diferentes materiales y formas– a una imagen de la Virgen. Es una tradición en la Iglesia Católica –que se remonta al S.XVII– por la que se honra a María como Madre de Dios y como Reina.

Coronar a María es una costumbre del Movimiento de Schoenstatt en todo el mundo, inspirada en su fundador, el Padre José Kentenich, quien lo hizo por primera vez en 1939. Poco después, cuando estuvo en el campo de concentración de Dachau (Alemania) le prometió una nueva corona, pidiéndole que intercediera en un momento de hambruna extrema. En aquella oportunidad, la coronó como Reina del Pan y del Campo, y Ella hizo su parte: luego de meses de desolación, en los días de preparación a la coronación, los nazis permitieron la entrada de paquetes para los prisioneros.


Desde entonces, la coronación de María puede darse por muchos motivos, tanto en la felicidad como en la tristeza, en la salud como en la enfermedad y el dolor, en lo cotidiano como en lo extraordinario. Eso fue lo que experimentamos como Sanatorio en el año 1992, cuando decidimos regalar una corona a la Reina de nuestra casa.


Este año también le regalaremos una corona. Todo surgió por una promesa que hicieron las Hermanas a la Mater al inicio de la pandemia. Hoy nos invitan a toda la familia Mater Dei a sumarnos a ese gesto de agradecimiento y devoción a la Virgen luego de un año desafiante donde Ella caminó a nuestro lado y se hizo presente.


La imagen que queremos coronar es la que está frente a la Capilla, que nos congrega a todos –pacientes y colaboradores– bajo sus brazos extendidos. La corona que le regalaremos es un aro con doce estrellas; es la corona propia de la Inmaculada, tal como se la describe en el Apocalipsis : "una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en la cabeza".


¡Nuestra Reina se merece una corona!

Coronación a María - 18 de Diciembre

(Desde la Capilla, en vivo a través de YouTube)