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Sanatorio Mater Dei

Documento de la Sociedad Argentina de Pediatría, miembro de la Asociación Latinoamericana de Pediatría y de la Asociación Internacional de Pediatría

La Sociedad Argentina de Pediatría observa con preocupación que se hayan comenzado a alzar voces sin fundamento científico alguno, que se oponen a la vacunación, por la cual la medicina viene luchando desde hace mucho tiempo y cuyo efecto beneficioso para la población esta rotundamente demostrado.

  • La prevención es el acto de mayor impacto en la salud pública.
  • La persona no vacunada constituye un riesgo para sí mismo y para quienes la rodean
  • Los efectos colaterales sumamente infrecuentes son habitualmente menores y de menor riesgo que la infección natural.
  • La Ley 22.909/1983 menciona en el artículo 11: “Las vacunas incluidas en el calendario nacional son obligatorias para todos los habitantes del país”.

Pese a las evidencias científicas y a las claras normativas vigentes en favor de la vacunación, el fácil acceso a información no calificada puede generar dudas concretas en nuestros pacientes. Es entonces cuando cobra especial importancia la relación de cada médico pediatra con el paciente y su familia para buscar en el diálogo explicitar los fundamentos de cada indicación y así lograr el acceso de los niños a la mejor atención en salud posible.

Servicio Pediatría – SMD
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En el mes de julio recordamos el aniversario n° 107 de la ordenación sacerdotal del Padre José Kentenich. Es por eso que en esta edición quisiéramos rememorar un pasaje autobiográfico de nuestro fundador respecto a su carisma, y cómo la fe práctica en la divina Providencia guió todo el desarrollo de la historia de la Familia de Schönstatt.

La fuente de conocimiento, la luz que nos ilumina a través de todas las oscuridades del tiempo, es la fe sencilla y sobrenatural que se traduce en forma especialísima en la fe práctica en la divina Providencia. Hemos usado y mantenido pura esta fuente con gran esmero, y la hemos protegido celosamente, con intransigencia y recia consecuencia, de toda desviación pseudo mística. Siempre hemos mirado con claridad y docilidad al Dios de la vida y de la historia, dejándonos guiar filialmente por El. Por eso, no nos toca la acusación de que comprendemos los signos de los cielos pero no sabemos interpretar los signos de los tiempos. Como San Pablo, nos hemos dejado guiar en todas las situaciones por la ley de la puerta abierta. Es decir, siempre nos dejamos guiar por los acontecimientos, por las disposiciones y determinaciones de la voluntad divina, para así cumplir o aceptar reciamente su voluntad.

Con sumo cuidado nos hemos esforzado por conocer, hasta en sus últimos detalles, el gran plan de amor, sabiduría y poder de Dios, y hacerlo valerosamente nuestro plan de vida y de acción. Para ello, nos hemos esforzado en descubrir atentamente la agenda que Él tenía escrita desde toda eternidad para cada día y en actuar y dejarnos conducir por ella. No siempre ha sido fácil. A menudo, nuestra inteligencia y voluntad necesitaron de mucha audacia para descubrir una rendija en la puerta y atravesarla en el momento oportuno, incluso con el peligro de que llegáramos inmediatamente a otra puerta, muchas veces sin saber hacia dónde nos señalaría el camino. No en vano los años pasados nos educaron en forma profunda para el heroísmo de la fe. Ella forma parte esencial del hombre nuevo. (1948)

Padre José Kentenich

Rafael Fernández de A. (2013). Un hijo de la Providencia.

La ecografía es un método de diagnóstico no invasivo, el Sanatorio cuenta con tecnología 4 y 5 D, (esta última de mayor resolución) que no reemplazan a la ecografía 2D convencional, sino que en conjunto permiten aumentar la eficacia diagnóstica en patologías determinadas o simplemente permiten a los papás conocer a su bebé en tiempo real.

Las ecografías 4 y 5 D permiten obtener imágenes del feto más fáciles de interpretar que la ecografía convencional. Y a su vez aportan un alto valor emocional para los futuros padres que favorece a afianzar el vínculo con el bebé.

Si bien puede realizarse en cualquier momento del embarazo, se aconseja entre la semana 26 y 28, en embarazo gemelares entre la 25 y 27 semanas.

También existen condiciones para que la misma sea más óptima, como peso materno, líquido amniótico y posición, tanto del feto como de la placenta.

En el Sanatorio realizamos la 4 y 5 D junto a la ecografía 2 D de alta resolución, que es la que tiene utilidad médica, para valorar el crecimiento fetal y estado cadiocirculatorio. De esta forma, conseguirá combinar emoción y tranquilidad elevando así la satisfacción por una experiencia que nos esforzaremos en que sea inolvidable.

Dra. Torfe Cynthia
Servicio de Ecografía – SMD
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La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) puede causar una inflamación del hígado llamada hepatitis. Su gravedad varía entre una dolencia leve que dura algunas semanas, o una enfermedad grave de por vida.

Luego de infectarse aproximadamente un 15% de las personas elimina el virus espontáneamente. El 85% restante desarrollará infección crónica, y en estos casos el riesgo de cirrosis hepática luego de 20 años es del 15-30%. Según la OMS, se estima que hay en el mundo 71 millones de personas con infección crónica por VHC y cada año mueren unas 399.000 personas por esta enfermedad que deriva en cirrosis y/o cáncer hepático.

Distribución geográfica

La VHC es prevalente en todo el mundo. En Argentina no contamos con estadísticas precisas pero se estima que la prevalencia puede oscilar en alrededor del 1%, lo que correspondería a 400.000 personas infectadas. Existen numerosas cepas (o genotipos) del VHC, cuya distribución es variable según la región.

Transmisión

El VHC se transmite por la sangre. Las vías de contagio más frecuentes son la utilización de drogas inyectables compartiendo agujas y jeringas, procedimientos médicos inseguros con inadecuada técnica de esterilización y transfusiones sanguíneas. La tasa de transmisión del VHC por vía sexual o de madre a hijo es baja.

La hepatitis C no se transmite a través de la leche materna, los alimentos o el agua; ni por contacto ocasional como abrazos, besos y comidas o bebidas compartidas con una persona infectada.

Síntomas

El período de incubación de la hepatitis C puede variar de dos semanas a seis meses. Tras la infección inicial, aproximadamente un 80% de los casos no presentan síntomas. Aquellos con sintomatología aguda pueden presentar fiebre, cansancio, inapetencia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, orinas oscuras, heces claras, dolores articulares e ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos). En algunos casos la infección crónica por VHC puede afectar otros órganos independientemente del grado de afección hepática, esto se conoce como manifestaciones extrahepáticas. En muchas oportunidades son indicación de tratamiento antiviral inmediato. Las manifestaciones extrahepáticas más frecuentes son: crioglobulinemia, enfermedad renal, linfoma no-hodgking y liquen plano

Diagnóstico

Dado que la infección aguda por el VHC es generalmente asintomática, pocos son los casos diagnosticados en esta etapa. A menudo, la infección crónica por el VHC también queda sin diagnosticar porque se mantiene asintomática hasta décadas después, cuando aparecen síntomas secundarios al daño hepático grave.

La infección con el VHC se diagnostica en dos etapas:

  1. La detección de anticuerpos anti-VHC con una prueba serológica revela la infección.
  2. Si los anticuerpos anti-VHC son positivos, para confirmar la infección crónica se necesita una prueba que detecte el ácido ribonucleico (RNA) del virus.

Una vez diagnosticada una hepatitis C crónica se deberá evaluar el grado de daño hepático (fibrosis o cirrosis). Esto puede hacerse por biopsia hepática o por diversas pruebas no invasivas como la elastografía hepática (Fibroscan®). Además, se debe realizar una prueba de laboratorio para identificar el genotipo del virus. Hay seis genotipos del VHC, y su respuesta al tratamiento es diferente. En nuestro país, el genotipo 1 es el más frecuente seguido por los genotipos 2 y 3. El grado de daño hepático y el genotipo del virus se utilizan para orientar las decisiones terapéuticas y la conducta clínica.

Hacerse las pruebas

El diagnóstico precoz puede prevenir problemas de salud derivados de la infección, y también la transmisión del virus. Actualmente la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (AAEEH) sugiere realizar el test en todas las personas al menos una vez en la vida siendo mandatario en todos aquellos con algún factor de riesgo de infección:

Los grupos de población más expuestos al riesgo de infección por el VHC son:

  • los consumidores de drogas inyectables o por vía intranasal;
  • receptores de transfusiones sanguíneas, especialmente si fue previo al año 1992.
  • los niños nacidos de madres infectadas por el VHC
  • personas cuyas parejas sexuales están infectadas por el VHC
  • personas infectadas por el VIH
  • reclusos o exreclusos
  • personas que hayan tenido tatuajes o perforaciones ornamentales (piercings).

 Conclusión

La VHC es una infección silenciosa que habitualmente no produce síntomas hasta llegar a la cirrosis. La AAEEH sugiere realizar el test para detección de VHC al menos una vez en la vida y siendo mandatario en poblaciones de riesgo. Actualmente contamos con tratamiento cortos, seguros y altamente efectivos.

 Dr. Manuel Mendizabal

Hepatología – SMD.

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¿Qué es para nosotros la fe en la Providencia? es una renuncia a la seguridad humana y una confiada entrega a la conducción de un Padre Dios sabio, bondadoso y todopoderoso.

En primer lugar “renunciar a la seguridad” implica dejar de lado el raciocinio, la oscuridad para darle la bienvenida al deseo de Dios en la vida, en la vida del mundo, en nuestra propia vida.

Vivimos en una época en donde no solo se quiere prescindir de la conducción de Dios, sino de la persona misma de Dios, ya no existe ningún Dios. Se ha dejado lado la luz de la fe, la luz de la fe en la Providencia.

Y por otra parte, (la fe en la Providencia significa) entrar en la oscuridad. Nunca deberían decir: “Más allá, no me atrevo a ir”, cuando, por ejemplo, en las deliberaciones no desaparece la cuota de oscuridad que envuelven las decisiones. Por el contrario, hay que decir: “Ahora es cuando empieza a ser eficaz la verdadera fe en la Providencia”.

No en vano hemos utilizado a menudo esta expresión repitiéndola innumerables veces: la fe en la Providencia exige siempre saltos mortales. Saltos mortales para la inteligencia, porque el cálculo nunca vale. Siempre puedo encontrar algún pro y contra.

Saltos mortales para la voluntad, puesto que el entendimiento ya no posee ninguna seguridad reflexiva, terrena, humana. La voluntad debe impulsar un salto mortal para la voluntad sobre todo cuando nuestro Padre Dios, con su conducción y sus designios, nos pone frente a grandes exigencias.

Y donde se requiere un salto mortal tanto para inteligencia como para la voluntad hay que considerar también el salto mortal para el corazón. ¡Cuántas veces lo hemos repetido en la historia de nuestra Familia: lo que queremos subconscientemente es, en el fondo, lo que desea el corazón!

Por lo tanto el providencialismo exige una renuncia a la seguridad humana y por otro ponerse, incondicionalmente, en manos de la conducción divina.

Padre José Kentenich, “Dios presente”.

La ingestión de cuerpos extraños es un accidente muy frecuente en la infancia. La mayoría ocurre en niños entre los seis meses y los tres años de edad.

Esta es una etapa en que los niños tratan de explorar y reconocer objetos, suelen llevarlos a la boca y muchas veces por descuido son ingeridos.

Los objetos más frecuentes ingeridos son: monedas, agujas, imanes, botones, partes de juguetes, alfileres, pilas de botón, etc.

Los objetos pueden alojarse en el tubo digestivo, y de acuerdo a ello dependerán los síntomas que son variables y están en relación a la edad del niño, la naturaleza y la localización del cuerpo extraño.

Los síntomas más comunes son: dificultad y dolor para tragar, salivación, rechazo del alimento, vómitos y tos, pero en casi la mitad de los casos no presentan ningún síntoma.

Muy distinto es el cuadro si el cuerpo extraño se aloja en la vía respiratoria, porque allí los síntomas son más graves (tos, dificultad para respirar, cambio de coloración, etc.).

Ante la presencia de síntomas o la sospecha de ingesta de un cuerpo extraño se debe acudir de forma inmediata a un centro de salud. Allí se identificará y localizará el objeto (radiografía), para determinar la conducta a seguir.

La mayoría de los objetos pasan espontáneamente el tubo digestivo sin atascarse y son eliminados a través de las deposiciones.

Sólo de un 10 a 20% de los casos quedan alojados en el tracto digestivo y pueden causar complicaciones, debiendo ser extraídos por endoscopía y excepcionalmente (1%) por cirugía.

Las baterías o pilas de botón tienen indicación de extracción endoscópica, ya que contienen mercurio, zinc, óxido de plata, litio, y a veces cáusticos que pueden provocar quemaduras y lesiones de la mucosa intestinal.

Finalmente, la recomendación es evitar dejar al alcance de los niños menores de 4 años cualquier tipo de objeto que por su tamaño pequeño pueda ser ingerido.

Servicio de Pediatría.

Sanatorio Mater Dei.

San Martín de Tours 2952.

A partir de la fecha el Sanatorio cuenta en su Servicio de Neonatología con un monitor de función cerebral de última  generación que nos proporciona electroencefalografía por amplitud integrada, herramienta indispensable para evaluar el estado neurológico en los recién nacidos.

Este monitor utiliza señales electroencefalográficas a través de electrodos que se colocan en forma externa sobre el recién nacido, permitiéndonos así supervisar en forma continua la función cerebral del mismo y proporcionándonos información vital de dicha función.

Este aparato está diseñado de tal manera que nos ayuda a anticiparnos a la posibilidad de situaciones desfavorables, permitiéndonos utilizar herramientas terapéuticas previo a que las mismas ocurran en el paciente.

Se puede usar tanto en pacientes con patologías neurológicas crónicas como así también en el manejo de la hipotermia, evento desfavorable que es consecuencia del sufrimiento fetal prenatal.

También nos permite este monitor controlar los ciclos del sueño de los bebes prematuros y así poder elaborar estrategias futuras después del alta del mismo.

Este aparato incorpora un software CFM VIEWER que permite revisar y analizar los datos presentes y pasados archivados en red, permitiendo la transferencia de sesiones y facilitando la gestión de los archivos a una mayor velocidad. Pudiendo inclusive descargarlos a USB para acceder aún sin conexión a la red sanatorial.

Creemos que esta nueva incorporación tecnológica nos beneficiará para la interpretación de patologías neuronales en recién nacidos, acercándonos a  estándares de calidad asistencial y ubicándonos en los primeros niveles  más exigentes de atención neonatal.

Servicio de Neonatología.

Sanatorio Mater Dei.

 

¿Qué es la influenza?

Es una enfermedad respiratoria aguda, altamente contagiosa, causada por un virus. Este virus lleva el mismo nombre de la enfermedad que produce y puede ser de tipo A, B y C. Los dos primeros son los responsables de las epidemias que se producen casi todos los inviernos, y con frecuencia están asociados con un aumento en los índices de hospitalización y de muerte, siendo los virus de la influenza A, los que causan la enfermedad clínica más grave. El tipo A se subclasifica según sus proteínas de superficie: hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N) de la cual depende su capacidad para provocar formas graves de la enfermedad.

Los síntomas que produce son: fiebre (38 – 40ºC), tos seca, dolor de garganta, congestión nasal, dolores corporales, cefalea y cansancio.

Aparece todos los años, siendo más común en otoño e invierno. Todas las personas son susceptibles de contraerla, desde niños pequeños hasta ancianos.

¿Cómo se propaga la influenza?

Las personas que la contraen pueden contagiar el virus a otras personas al toser o estornudar. Las gotitas que se desprenden cuando una persona enferma tose, estornuda o habla pueden terminar en la boca, en la nariz, o ser inhaladas por quienes se encuentran cerca. Otra forma de contraer dicho viruses al tocar algo contaminadocomo picaportes, mesas o la mano de una persona infectada, y tocarse luego la boca o la nariz.

¿Cuán grave puede enfermarse una persona con influenza?

La mayoría de las personas que se enferman mejoran sin consultar a un médico o tomar un medicamento. No obstante, algunas personas pueden enfermarse gravemente y morir. La mayoría de las personas que se enferman gravemente son mayores de 65 años o tienen una condición pre-existente como embarazo, diabetes, asma, y enfermedades cardíacas o renales. Los niños menores de 5 años también corren más riesgo de enfermarse gravemente.

¿Durante cuánto tiempo puede una persona con influenza contagiar a otras personas?

La enfermedad tiene un período de incubación corta (2 a 5 días) y es altamente contagiosa desde un día antes de aparecer los síntomas y hasta siete días después.

¿Cómo se diagnostica la influenza?

En la mayoría de los cuadros, el diagnóstico es clínico, sobre todo cuando se sabe que el virus está circulando. En los pacientes admitidos en el hospital se pueden tomar muestras respiratorias, a fin de identificar el agente causal y confirmar el diagnóstico.

Prevención

Una de las medidas más eficaces para prevenir esta enfermedad es la aplicación anual de la vacuna antigripal, antes del comienzo del invierno, siendo idealmente en otoño, antes de la aparición de los primeros fríos.

¿Quiénes deben vacunarse?

  1. Personal de salud.
  2. Embarazadas en cualquier trimestre y Puérperas
  3. Niños de 6 a 24 meses de edad.
  4. Personas mayores o igual de 65 años.
  5. Personas entre los 2 años y hasta los 64 años inclusive con una o más de las siguientes entidades:
  • Enfermedad respiratoria crónica.
  • Enfermedades cardíacas crónicas.
  • Inmunodeficiencias congénitas o adquiridas.
  • Desnutrición grave.
  • Pacientes con cáncer.
  • Enfermedad oncohematológica, hasta seis meses posteriores a la remisión completa.
  • Obesos con índice de masa corporal (IMC) mayor a 40.
  • Diabéticos.
  • Personas con insuficiencia renal crónica.
  • Retraso madurativo grave en menores de 18 años de edad.
  • Síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves.
  • Tratamiento crónico con aspirina en menores de 18 años.
  • Convivientes de enfermos oncohematológicos.
  • Convivientes de prematuros menores de 1.500 g.

¿Qué otras medidas sirven para evitar el contagio?

  • Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón, y si no dispone de agua y jabón, con desinfectantes para manos a base de alcohol. (Antes y después de comer, al volver de la calle, luego de estrechar las manos a alguien que tiene tos y resfrío, luego de ir al baño, etc.).
  • Evitar acercarse a personas que padezcan gripe.
  • Evite concurrir a lugares cerrados, con mucha gente, en época de circulación del virus.
  • Al toser o estornudar, cubrirse la boca o la nariz con un pañuelo de papel o, en su defecto, con el pliegue del codo. No se recomienda cubrirse con las manos, ya que ello favorece la transmisión del virus.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz o la boca porque los gérmenes se diseminan por el contacto.

Tratamiento

Si la persona afectada no padece de una enfermedad crónica que la transforme en un paciente de alto riesgo para las complicaciones, resulta conveniente adoptar las siguientes conductas, las cuales en la mayoría delos casos serán suficientes para recuperarse:

  • Descansar mucho.
  • Beber mucho líquido.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Permanecer en el hogar y no entrar en contacto con otras personas, para evitar contagiarlas.
  • Pueden consumirse medicamentos de venta libre destinados a aliviar los síntomas de la gripe, idealmente paracetamol y descongestivos, pero no debe administrarse aspirina a los niños o jóvenes.

La mayoría de las personas en buen estado de salud se recuperan de la gripe sin complicaciones.

¿Existen medicamentos para tratar la influenza?

Sí. Los medicamentos antivirales, como el Oseltamivir, se pueden usar para tratar la influenza y pueden ser tomados incluso por niños y embarazadas. Estos medicamentos pueden aliviar los síntomas y hacer que se recupere más rápido.

El tratamiento debería iniciarse lo antes posible, idealmente dentro de las 48 hs de iniciados los síntomas.

¿A quiénes se deben prescribir antivirales para el tratamiento de la gripe?

Individuos en riesgo de complicaciones relacionadas con la gripe:

  • Adultos >65 años
  • Personas con afecciones crónicas subyacentes (enfermedades crónicas del corazón, pulmón, riñón, hígado, sistema nervioso y metabólicas (como la diabetes)
  • Individuos con inmunidad reducida (período post quimioterapia, tratamiento prolongado con corticoides, disfunción esplénica oinfección por el VIH)
  • Embarazadas, incluso hasta 2 semanas después del parto
  • Cualquier otro individuo que el clínico considere que está en mayor riesgo de desarrollar complicaciones de la influenza
  • Personas obesas mórbidas (índice de masa corporal> 40)
  • Personas admitidas en el hospital (casos severos) con influenza sospechada o confirmada

 

Preste atención a las señales de emergencia

En algunas personas afectadas, pueden presentarse algunas señales de alerta que indican que el paciente requiere atención médica urgente:

  • En los niños, síntomas como fiebre sostenida, respiración rápida o trabajosa, color de la piel azulado, cambios en el estado de conciencia (tales como dificultad para despertarse), irritabilidad,Inhabilidad de ingerir líquidos y/o vómitos constantes.También cuando los síntomas de la gripe mejoran, pero luego regresan con fiebre y empeoramiento de la tos.
  • En los adultos, síntomas como fiebre alta y sostenida, dificultad en la respiración o falta de aire, dolor o presión en el pecho, desmayo, confusión, Inhabilidad de ingerir líquidos, vómitos constantes o somnolencia sostenida. También cuando los síntomas de la gripe mejoran, pero luego regresan con fiebre y empeoramiento de la tos.

No se automedique con antibióticos

Es de fundamental importancia tener en cuenta que los antibióticos no combaten los virus. Por lo tanto, no están indicados para éstas ni otras enfermedades cuyos agentes patógenos sean virus. Su prescripción depende del juicio clínico, y constituye por lo tanto una responsabilidad exclusiva e irremplazable del médico, cuando la condición del paciente lo requiera.

ANTE LA DUDA, NO DEJE DE CONSULTAR CON SU MEDICO DE CABECERA O AL SERVICIO DE EMERGENCIAS.

Esteban R. Perazzo

Medico clínico.

Jefe del servicio de emergencias del sanatorio Mater Dei.

El P. Guillermo Mario Cassone, Padre de Schoenstatt de Argentina, comparte un testimonio de su primer encuentro con el Padre Kentenich en el Santuario de Milwaukee, Estados Unidos.

Pocos meses después de conocer Schoenstatt en Córdoba, en el mes de junio, tuve la gracia de conocer personalmente al Padre Fundador en su exilio de Milwaukee hace más de 50 años. Quiero dar testimonio de manera resumida de ese encuentro que duró 4 horas.

Después de un saludo muy afectuoso nos condujo al Santuario que estaba en el jardín de la casa donde él vivía. Ese día por primera vez conocí y entré a un Santuario de Schoenstatt. Realmente sentí el impacto de la cercanía de la Mater en ese lugar.

El Padre nos abrió la puerta, encendió las luces y, luego de un momento de oración silenciosa, nos explicó lo que significaba el Santuario y sus símbolos. Rezamos un tiempo juntos en silencio, luego en voz alta, y nos dio la bendición. Pudimos sacarnos varias fotos con él dentro y fuera del Santuario.

Nos llevó a su casa, nos invitó a merendar, ocupándose él mismo de buscar las cosas y llevarlas a su oficina, donde nos instalamos.

Mientras tanto nos preguntaba por Argentina, por nuestra primera experiencia con el Movimiento, quería saber de nuestra vida en los primeros grupos de jóvenes cordobeses y cómo nos sentíamos, qué hacíamos y si estábamos contentos. Le mostramos también varias fotos que teníamos. Realmente un Padre cercano y espontáneo, nos conquistó.

Después de merendar comencé a hacerle una serie de preguntas que llevaba escritas, a modo de entrevista, y que fue respondiendo una tras otra con una gran paciencia y con simplicidad pedagógica como para que le entendiéramos.

Al no tener acá esos apuntes sólo menciono de memoria las respuestas que más me impactaron:

  • Lo central es entregarle a ella el corazón en la Alianza de Amor, y lo demás viene solo.
  • Schoenstatt es vida y crea vínculos tanto religiosos como humanos.
  • No tengan miedo y confíen en la Mater que ella los va a guiar siempre.
  • Cuiden de visitarla seguido y llévenle los aportes al Capital de gracias.
  • Cultiven la conciencia de misión y siéntanse instrumentos en sus manos.
  • Manténgase muy unidos y desarrollen los vínculos como familia entre ustedes.
  • Conquisten otros jóvenes y hagan crecer el Movimiento.
  • Como latinos que son, cultiven los afectos y denle todo el corazón a María.
  • Sean generosos y radicales en la entrega, no sean mediocres ni tibios.
  • María siempre nos lleva a Cristo y, con Él, al Padre; déjense llevar por ella.

Después, en la sacristía y con agua bendita, bendijo solemnemente la imagen para el futuro Santuario de Córdoba. Luego,también bendijo y firmó muchas imágenes que pudimos regalar al regreso. Al final sacamos varias fotos, nos dio nuevamente su bendición, y nos acompañó hasta el auto, quedándose en la puerta hasta que partimos. Este encuentro marcó mi vida y mi vocación hasta el día de hoy.

Deja que el Padre Kentenich te hable…

Si el Padre Kentenich hoy estuviera entre nosotros y viajara a conocer el único Sanatorio de Schoenstatt en el mundo, seguramente buscaría la manera de saludar a cada uno, y muchos tendríamos la oportunidad, si quisiéramos, de conversar con él. Podemos ver las respuestas que le dio al P. Guillermo Mario como consejos que hoy nos da a nosotros…

¿Cuál siento que responde a una necesidad personal, o qué frase me toca en mi realidad hoy?

La enfermedad celíaca es un trastorno sistémico, mediado inmunológicamente y desencadenado por la ingestión de gluten, en personas genéticamente susceptibles.

La celiaquía tiene un alto grado de prevalencia en la población de nuestro país, de acuerdo a estimaciones del Ministerio de Salud de la Nación, se calcula que una de cada cien personas la padecen.

El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC). Cuando una persona celíaca se expone al gluten, se desarrolla una reacción inflamatoria que causa atrofia de las vellosidades intestinales, disminuyendo la superficie de absorción de los nutrientes.

Los signos y síntomas frecuentes de la enfermedad incluyen diarrea crónica, pérdida de peso y distensión abdominal (en 40-50% de los pacientes). Otras manifestaciones incluyen falta de hierro con o sin anemia, dolor abdominal recurrente, retardo del crecimiento, aftas orales, baja estatura, alteración del hepatograma, fatiga crónica, irritabilidad (frecuente en niños), infertilidad y abortos espontáneos y osteopenia. También puede ser asintomática (enfermedad celíaca silente).

La prevalencia está incrementada en familiares de 1º grado de un celíaco, diabetes tipo 1, tiroiditis de Hashimoto y otras enfermedades autoinmunes, Síndrome de Down, Síndrome de Turner y deficiencia de Inmunoglobulina A (IgA). Por lo tanto en aquellas personas que tengan alguna de estas condiciones es necesario descartar la enfermedad aunque no presenten síntomas asociados a la celiaquía.

El diagnóstico de la enfermedad se realiza con la búsqueda de anticuerpos en sangre (IgA antitransglutaminasa como estudio inicial). La biopsia de duodeno, a través de una endoscopía digestiva alta, se requiere para confirmar el diagnóstico en la mayoría de los pacientes en quienes se sospecha.

Hasta el momento, el único tratamiento es la realización de una estricta dieta libre de gluten, que debe mantenerse de por vida. Con el mantenimiento de una dieta libre de gluten, los síntomas y los anticuerpos desaparecen gradualmente, y la curación del daño intestinal, típicamente ocurre dentro de los primeros 6 a 24 meses después del inicio de la dieta.

Dra. Silvina Castelluccio – Gastroenterología.

Sanatorio Mater Dei.